125 años de ASTM International

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Durante más de un siglo, los miembros de ASTM han superado obstáculos, defendido la seguridad y promovido el progreso tecnológico.
POR:
JP ERVIN

Este año, ASTM International celebra su 125.° aniversario. La ocasión ofrece la oportunidad de reflexionar sobre un pasado histórico y anticipar un futuro brillante, tomando conciencia tanto de las tradiciones ancestrales como de los patrones de cambio que nos han guiado hasta el presente.

La historia de ASTM no es solo una historia de crecimiento organizativo, también es parte del avance social y económico de nuestro mundo. Desde su creación en 1898, ASTM ha desempeñado su papel en tres revoluciones industriales y capeó dos guerras mundiales, reinventándose con cada generación para liderar los descubrimientos en la ciencia de los materiales, el diseño, la seguridad y el intercambio de información.

A lo largo de su historia, los miembros también se han enfrentado a interrogantes profundas sobre cómo y por qué utilizar la tecnología, a la vez de apoyar el progreso y las innovaciones más seguras y receptivas. Desde las materias primas industriales, los automóviles y los sistemas ecológicos hasta la fabricación aditiva, los vuelos espaciales y mucho más, ASTM sigue acercando a las personas para contribuir a que nuestro mundo funcione mejor y podamos disfrutar de una vida más fructífera.

Revolución tecnológica

ASTM International tiene sus orígenes a finales del siglo XIX, una era de descubrimientos que algunos historiadores han caracterizado como “la segunda revolución industrial”. Durante este período, el mundo fue testigo de una innovación radical en la tecnología y los métodos, como la electrificación, el uso de turbinas de vapor, la ciencia aplicada, las telecomunicaciones, la metalurgia y la gestión científica.

or momentos, el desarrollo fue tan frenético que superó la gestión segura de las nuevas tecnologías. Los ferrocarriles fueron un ejemplo particular de este complicado momento. Permitieron la migración masiva y la circulación de suministros industriales, pero también supusieron graves peligros. Los trenes aumentaron considerablemente de tamaño a lo largo de rutas congestionadas, repletos de pasajeros humanos y valiosas mercancías. Con un pronunciado aumento de los descarrilamientos, pronto se hizo evidente la necesidad de prestar especial atención a los materiales y a los métodos de prueba.

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Una de las principales voces a favor del cambio en este período fue el Dr. Charles Benjamin Dudley, un joven químico que fue nombrado por la Pennsylvania Railroad Company (PRR) para crear un innovador departamento de química. El Dr. Dudley había prestado servicio en la Guerra de Secesión de EE. UU. con los Voluntarios de Nueva York y, a pesar de la falta de recursos, se las había ingeniado para costearse un doctorado en química en la Universidad de Yale trabajando como redactor nocturno para el New Haven Palladium.

la Pennsylvania Railroad Company

1898: Las pruebas y la investigación se convirtieron en una parte esencial de la industria durante el siglo XIX. ASTM fue fundada por el Dr. Charles Benjamin Dudley, químico de la Pennsylvania Railroad Company, que desempeñó un papel importante en la investigación de materiales y la promoción de la seguridad.

Después de ocupar su cargo en la PRR en 1875, el Dr. Dudley aplicó un método inédito al estudio de los rieles ferroviarios. Dio prioridad a los datos sobre la sabiduría convencional, un modelo que encajaba con su poderosa creencia en la deliberación y la investigación. Además, complementó estos valores con una fe inquebrantable en que los conocimientos de la ciencia pura podían aplicarse a la práctica, todo ello sin comprometer la rigurosidad ni la búsqueda del conocimiento. Como señaló unas décadas más tarde en su discurso presidencial de 1897 ante la American Chemical Society, si “el amor a la verdad está por encima de todo, y se está realizando un trabajo honesto”, tanto el científico aplicado como el erudito son “dignos de reconocimiento, honor y respeto”.

El estudio de rieles ferroviarios del Dr. Dudley provocó una onda expansiva en la industria. En el transcurso de las dos décadas siguientes, fue descubriendo que la fabricación estaba plagada de problemas graves. Las ventas entre empresas solían basarse en especificaciones ad hoc en lugar de especificaciones generales. La falta de coherencia provocaba a menudo enconados conflictos entre productores y compradores, ya que ambas partes se sentían estafadas por las inevitables variaciones en los costos o la calidad de los materiales.

Debido a estas dificultades, el Dr. Dudley y varias personas con ideas afines vieron la necesidad de crear una organización independiente que pudiera propiciar conversaciones sobre la calidad y el método. El 16 de junio de 1898, convocaron a 70 personas para definir las necesidades y el alcance de la recién creada Sección Estadounidense de la International Association for Testing Materials (IATM).

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La Sección iba a durar poco tiempo. La IATM estaba dominada por potencias europeas como Alemania y Francia. Tenían una preferencia bien establecida por la creación de métodos de prueba, una postura que dejaba poco espacio para el Dr. Dudley y otros que creían en la misma necesidad de especificaciones. En 1902, tan solo un año después de publicar su primer estándar: una especificación para rieles de acero, los miembros decidieron abandonar la IATM.

Henry M. Howe, el presidente saliente de la Sección Estadounidense, explicó la medida en su discurso ante la recién constituida American Society for Testing Materials, afirmando que la necesidad de especificaciones “se aplica con una fuerza aún mayor a las negociaciones internacionales, entre comprador y vendedor que nunca se han conocido, que viven en condiciones de sociedad diferentes, con tradiciones, concepciones y puntos de vista distintos”.

La salida de la IATM fue, en gran medida, armoniosa y afectó muy poco la perspectiva internacional de ASTM. La Sociedad abrió su afiliación a personas de todo el mundo, y el propio Dr. Dudley resultó elegido presidente de la IATM tan solo tres meses antes de su muerte en 1909. En un acto conmemorativo, la IATM declaró que el nombre del Dr. Dudley “permanecerá siempre honrosamente inscrito en los anales de la ciencia técnica”.

Un nuevo siglo

El fallecimiento del Dr. Dudley fue una pérdida muy difícil para ASTM, pero nada podía haber preparado a la organización para enfrentar los desafíos que le aguardaban en las cuatro décadas siguientes.

El estallido de la Guerra Mundial en 1914 transformó la estandarización y estableció la tecnología de fabricación aditiva como un componente clave de la guerra moderna. Con una membresía altamente concentrada en Alemania, Austria, Francia y Rusia, la IATM se fragmentó.

Cuando EE. UU. entró en la guerra en 1917, ASTM se vio a sí misma sometida a prueba. Los estándares de la sociedad se aplicaron a las planchas de acero utilizadas en tanques y barcos, así como al concreto empleado para construir fortalezas en el Frente Occidental. Mientras tanto, los miembros trabajaban incansablemente para mediar en los intereses de los productores en tiempos de guerra. Las circunstancias afectaron tan profundamente a la asociación que durante su Asamblea anual en 1917, tanto el candidato a la presidencia, el general William Herbert Bixby, como el candidato a la vicepresidencia, Edward Orton, Jr., no pudieron asistir debido a sus compromisos de guerra.

WWI shipping

1917: Durante la Primera Guerra Mundial, los estándares de ASTM se aplicaron a las planchas de acero utilizadas en tanques y barcos y al concreto empleado para construir fortalezas en el Frente Occidental. Los miembros también trabajaron para mediar en los intereses de los productores en tiempos de guerra.

A finales de ese año, los más de 2000 miembros del grupo daban fe de su importancia. Capitanes de la industria como Henry Ford, Andrew Carnegie y Thomas Edison se habían convertido en miembros, al igual que las principales instituciones académicas, empresas industriales y entidades nacionales, como las universidades de Brown y Stanford, la Bethlehem Steel Company, General Electric y la Oficina de Construcción y Reparación de la Marina de los Estados Unidos.

El final de la guerra en 1918 trajo un alivio en cuanto al conflicto, pero también presentó sus propias dificultades. La Gran Depresión fue especialmente desafiante, ya que vio disminuir por primera vez el número de miembros de la organización. A pesar de ello, ASTM resistió. Desde la década de 1920 hasta finales de la década de 1930, los estándares de ASTM contribuyeron a la fabricación de automóviles, a la construcción de carreteras, a los plásticos, al agua, al vidrio, a las pruebas no destructivas y a la radiografía, tecnologías que desempeñaron un papel importante en la recuperación económica del "New Deal" (Nuevo acuerdo).

La Segunda Guerra Mundial introdujo conflictos a un nivel que eclipsó incluso a esas crisis anteriores. Dos décadas de desarrollo tecnológico adicional se unieron a un conflicto económico y político desenfrenado para crear una tormenta perfecta, que afectó a civiles y Gobiernos por igual.

En enero de 1942, tan solo un mes después de que EE. UU. entrara en guerra, ASTM reconoció la situación en su boletín: “Es aún demasiado pronto para hacer una valoración definitiva del efecto del Esfuerzo de Guerra en las actividades de A.S.T.M. Lo que sí sabemos es que se necesitarán todos nuestros conocimientos técnicos y que muchos miembros de ASTM ocuparán puestos clave. También será imperativo establecer especificaciones estándar en la adquisición de materiales con el fin de conservar los materiales y la capacidad de producción, de modo que algunos de nuestros comités puedan ser llamados a actuar con prontitud para hacer frente a la emergencia”.

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Las líneas de suministro se pusieron rápidamente a prueba y la escasez se convertiría en la norma durante toda la guerra. Los miembros de ASTM desempeñaron su papel publicando en 1942 un Libro de estándares que permitió que las especificaciones de compra y otra información fueran más accesibles para el Gobierno y la industria. También trabajaron para ayudar a emitir modificaciones de emergencia destinadas a reducir o sustituir el uso de materiales cada vez más escasos, materiales muy necesarios tanto para la industria en tiempos de guerra como para la economía civil.

Después de las guerras

Al finalizar la guerra en 1945, ASTM contaba con más de 5600 miembros, mil más que cuando comenzó el conflicto. Preparada para jugar un papel importante en la recuperación de la posguerra, ASTM se trasladó de su ubicación en el centro de Filadelfia, en el 260 S. Broad Street, a su primera sede situada en 1916 Race Street, un cambio importante para una organización que inicialmente se administraba desde el despacho de un profesor de la Universidad de Pennsylvania.

La organización continuó siendo vital a medida que las nuevas tecnologías y las cuestiones sociales pasaron a primer plano. La Segunda Guerra Mundial había establecido definitivamente la tecnología nuclear como un tema de importancia mundial. ASTM reunió a individuos y grupos que entendían perfectamente la atención absoluta que precisaba el tema. Los miembros crearon varios comités y subcomités, colaboraron con la Comisión de Energía Atómica y el Departamento de Defensa y atrajeron a importantes especialistas, como Oscar Sisman, del Laboratorio Nacional de Oak Ridge y veterano del Proyecto Manhattan, que presidió un comité de ASTM para estudiar los efectos de la radiación.

Para 1960, ASTM había agregado comités orientados a industrias en crecimiento, como la de refrigerantes para motores, la espectroscopia molecular, la electrónica y los sistemas vehículo-pavimento. Cuatro años más tarde, construyó una sede totalmente nueva en 1916 Race Street, instalaciones de última generación que aumentaron aún más su capacidad para apoyar la actividad de los miembros.

En esta época, ASTM siguió un patrón establecido por el Dr. Dudley en los primeros años de la organización, acogiendo importantes conversaciones sobre cómo utilizar las expansivas capacidades productivas de la humanidad. Incluso cuando los estándares desempeñaban un papel en la construcción de maravillas modernas como la Aguja espacial de Seattle, las páginas de la revista de sociedad de ASTM daban testimonio del modo en que los miembros se enfrentaban con audacia a temas de gran complejidad, como la carrera espacial, la igualdad de género y la emergente conciencia social de la época.

El espíritu de este período quedó perfectamente plasmado en un editorial de 1969 de C.R. DeCarlo, “The New Reality in Technology” (La nueva realidad en tecnología) que atrajo la atención al elemento humano de la estandarización. Como explicó a los lectores, “Ya sea usted proclive a hacerlo o no, se enfrentará a problemas humanos, esencialmente problemas de valores, filosóficos y también científicos. Esto conllevará un enorme desafío. Tendremos que comenzar desde el nivel de las escuelas de ingeniería para demostrar que los valores humanos y tecnológicos están íntimamente relacionados y convertir en graduados a personas que no solo sean científica y técnicamente competentes, sino que también se preocupen por estos valores”.

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EPA

1970: La década fue testigo de hitos como la Ley de Aire Limpio y la creación de la EPA. Los miembros de ASTM respondieron a las preocupaciones y problemas medioambientales que afectan la vida cotidiana.

Este impulso humanista guió a los primeros comités de materiales de ASTM y fomentó la formación de otros para abordar nuevas inquietudes. Después de hitos como la Ley de Aire Limpio y la creación de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA), ASTM estuvo a la altura de la sensibilidad de la década de 1970 hacia las cuestiones ambientales y otros asuntos que afectaban la vida cotidiana. Hacia el final de la década, tanto los comités más antiguos como los más recientes se habían reunido para conversar sobre temas como los productos de consumo, los pesticidas, la inflamabilidad de los textiles, los vertidos de petróleo, la salud laboral y el equipamiento deportivo.

Fin de siglo

Independientemente de si marcó un período de globalización, el albor de la era digital o una tercera revolución industrial, en las últimas décadas del siglo XX se produjo un desplazamiento de la producción desde los centros industriales norteamericanos y europeos de la época del Dr. Dudley hacia un paisaje más complejo y multipolar caracterizado por una mayor atención a la información y el diseño.

La ASTM se había involucrado durante décadas en la electrónica y otras tecnologías de la información, pero en la década de 1980, sus miembros reconocieron la apremiante necesidad de contar con estándares en un mundo cada vez más digital. La organización también mantuvo su compromiso con el progreso en la ciencia de los materiales y la seguridad de los consumidores. Hacia el final de la década, los comités habían abordado una amplia gama de temas nuevos, como la gestión de desechos, la seguridad en la práctica del esquí, los servicios médicos de emergencia, las actividades de búsqueda y salvamento, y la biotecnología.

Apoyándose también en su tradición de autoevaluación, ASTM trabajó para fortalecerse como institución. Los nuevos servicios apoyan la educación, la investigación y la colaboración en la comunidad de estándares. A la introducción de cursos de capacitación técnica le siguieron otros servicios, como los programas de pruebas de aptitud. El traslado de la organización en 1995 a una nueva sede en el suburbio de West Conshohocken, en Filadelfia, permitió aún más al personal y a los miembros evolucionar a través de la era de la información, algo que quedó de manifiesto con la creación de una página web de ASTM ese mismo año.

ASTM opens

1995: ASTM inaugura una sede moderna en West Conshohocken, Pensilvania. La organización también lanza una página web, diseñada para hacer los estándares más accesibles al mundo.

La posición de ASTM en el nuevo siglo se cimentó con las adiciones de una categoría de membresía estudiantil (2003), un programa de estudios interlaboratorios (2004) y una biblioteca digital para aumentar aún más el acceso a documentos técnicos (2006). Actualmente, la amplia gama de productos y servicios de ASTM incluye la plataforma Compass, que pone a disposición de los suscriptores más de 12 000 estándares y más de 40 000 artículos y documentos; materiales de referencia para cemento, concreto y petróleo; inteligencia de mercado a través del Wohlers Report; y capacitaciones y certificaciones.

En 2001, cuando la organización pasó a llamarse “ASTM International”, significó en muchos aspectos un simple reconocimiento de algo que se remontaba hasta a su formación como sección de la IATM. Aun así, el cambio también supuso la aceptación de una nueva era de cooperación global, representada por la apertura de oficinas de ASTM en Latinoamérica, China, Europa y Canadá, junto con el establecimiento de un programa global de Memorandos de Entendimiento (MoU) para crear asociaciones internacionales. En la actualidad, ASTM tiene más de 120 acuerdos MoU.

...Y más allá

En la actualidad, estamos presenciando una era que algunos han denominado la “cuarta revolución industrial”, marcada por innovaciones en robótica, automatización, aprendizaje automático, fabricación aditiva, nanotecnología y otras industrias emergentes. Independientemente de que los miembros refinen los rieles de acero o imaginen los materiales del futuro, no dejan de aportar voces únicas a los desafíos de nuestro tiempo.
La presidenta de ASTM, Kathie Morgan, cita el equilibrio entre tradición y crecimiento como uno de los puntos fuertes de la sociedad.

“Como la mayoría de las organizaciones, ASTM ha experimentado cambios significativos”, manifiesta la Sra. Morgan. “Hemos pasado de lo transaccional a lo transformador con nuevos productos, nuevos servicios, nuevas herramientas para los miembros, mayor eficacia, mayor alcance y mucho más. Sin embargo, los principios de nuestro proceso de desarrollo de estándares siguen invariables. Consenso, apertura, equilibrio, debido proceso –acogemos con satisfacción cualquier proyecto de estándares en el que haya partes interesadas dispuestas a trabajar en él– bajo costo de ingreso y un entorno prémium que atrae a muchos de los mejores expertos técnicos del mundo. Estos pilares fueron verdaderos en los inicios de ASTM, y lo siguen siendo hoy en día”.

Después de más de un siglo de incesante progreso industrial y agitación social, las iniciativas actuales de ASTM reflejan una tradición ininterrumpida de investigación, innovación y cuidadosa deliberación. La organización se basa en los cimientos del Dr. Dudley, y está dispuesta a replantearse los problemas persistentes y a enfrentarse a otros nuevos.

JP Ervin es editor de contenidos de Standardization News.

SECTORES INDUSTRIALES
Issue Month
Mayo/Junio
Issue Year
2023
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