Las iniciativas relativas al EPP se aceleran

Subtitle
Conforme la disponibilidad de las vacunas se extienda y nuestro mundo pospandemia de COVID-19 tome forma, los equipos de protección personal (EPP) serán esenciales para reanudar la vida cotidiana.
POR:
David Walsh

Esto significa que los estándares relativos a los EPP también serán esenciales.

Desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, el mundo ha presenciado la incorporación de muchas palabras nuevas al diccionario, y algunos términos que nos hubieran confundido un año atrás hoy son parte de nuestro vocabulario de todos los días. Hemos aprendido que una “braga de cuello” no solo nos protege del frío, que los “escudos faciales” ya no son solo un accesorio para el casco de un jugador de fútbol americano y hemos observado la proliferación de “mascarillas deportivas” en los gimnasios y en las canchas de baloncesto de todas partes del mundo.

Este nuevo y variado lenguaje pandémico también ha creado cierta confusión. Y dado que cada vez más empleadores e instituciones sociales exigen el uso de cierto tipo de equipo de protección personal (EPP) durante nuestras actividades cotidianas, esto, a su vez, ha creado la necesidad de contar con definiciones claras (y cierta estandarización).

La necesidad

Jeffrey Stull es el presidente de International Personnel Protection Inc. y miembro clave del comité sobre ropa y equipo de protección personal (F23). Para él, la confusión actual con respecto de qué constituye una “mascarilla” y qué función cumple ha creado una especie de “lejano Oeste” en el sector del EPP, ya que cientos de proveedores venden productos que alegan proporcionar control de la fuente o proteger al usuario. No obstante, en términos comparativos, pocos cumplen con la definición del comité de lo que es una verdadera cobertura facial que actúa como barrera: “Un producto que se usa en el rostro y que, en particular, cubre, como mínimo, la nariz y la boca de la persona con el objetivo principal de brindar control de la fuente y de proporcionar un grado de filtración de partículas para reducir la cantidad de material particulado inhalado”.

Stull señala: “De hecho, muchos de estos productos podrían tener muy poco o ningún material de filtrado. De este modo, en realidad, no ofrecen nada en términos de desempeño para esta función deseada. Por lo tanto, estos son los motivos por los que nos hemos referido a esta situación como el ‘lejano Oeste’, porque cualquier individuo sale pensando que tiene un producto viable, pero no siempre realiza una debida diligencia al respecto”.

A la urgencia de una estandarización se le suma el enfoque de la nueva administración presidencial de Estados Unidos en el uso de mascarillas como método para detener la propagación del virus que causa la COVID-19. El informe “National Strategy for the COVID-19 Response and Pandemic Preparedness” (Estrategia nacional para dar respuesta a la COVID-19 y prepararse para la pandemia), emitido durante los primeros días del nuevo gobierno, resume varios decretos ejecutivos nuevos que buscan aumentar el uso de mascarillas.

“El ‘Executive Order Protecting the Federal Workforce and Requiring Mask-Wearing’ (Decreto ejecutivo para proteger a la fuerza laboral federal y exigir el uso de mascarillas) ordena que los empleados y contratistas federales cumplan con las pautas de los CDC con respecto al uso de mascarillas y el distanciamiento físico en los edificios federales y en los territorios federales”, señala el informe, mientras que el “Executive Order Promoting COVID-19 Safety in Domestic and International Travel” (Decreto ejecutivo para promover la seguridad contra la COVID-19 en viajes nacionales e internacionales) “insta a los organismos pertinentes a tomar medidas inmediatas para exigir el uso de mascarillas en muchos aviones, trenes y otros medios determinados de transporte público en los Estados Unidos”.

Está claro que, a medida que el uso de mascarillas aumenta de forma exponencial y adquiere obligatoriedad en más ámbitos de la vida cotidiana, la necesidad de contar con estándares aceptados se torna imperativa. Es por esto por lo que surge la especificación para coberturas faciales que actúan como barrera (WK73471) que está desarrollando el subcomité sobre protección respiratoria (F23.65). Stull señala que es una especificación que, en gran medida, gira en torno al concepto crítico de proporcionar control de la fuente.

Jon Szalajda es miembro del comité F23 y subdirector del Laboratorio Nacional de Tecnología de Protección Personal en el NIOSH (Instituto Nacional para la Salud y la Seguridad Laboral), que forma parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC). Él menciona que el comité define el control de la fuente como “El uso de una cubierta facial que actúa como barrera sobre la nariz y la boca del usuario, con el objetivo de contener las secreciones respiratorias del usuario, incluidas las gotitas y los aerosoles, para ayudar a prevenir la transmisión proveniente de personas infectadas que podrían o no presentar síntomas de una determinada enfermedad respiratoria”.

Los variados productos que están disponibles en este momento tienen diversos niveles de calidad y protección para el usuario, y no siempre ofrecen un grado de protección que cumpla con esta definición.

“Queríamos desarrollar una especificación por el motivo muy importante de que, para que alguien asevere que un producto cumple con una función específica (control de la fuente) y, tal vez, brinda un grado de protección respiratoria, debe haber métodos uniformes para evaluar tales productos”, dice Stull. “Tienen que cumplir con ciertos criterios de diseño y criterios de desempeño, deben clasificarse de acuerdo con su desempeño y deben llevar las etiquetas pertinentes”.

El estándar propuesto se ha votado y, en la actualidad, el comité está trabajando para resolver los votos negativos y comentarios. Se prevé que la situación a corto plazo del estándar se determine en los próximos meses.

El panorama completo

Para las organizaciones de desarrollo de estándares (SDO), el problema del EPP es más complejo que un solo estándar, sin importar cuán importante sea este estándar. Por consiguiente, ASTM International ha definido una iniciativa organizacional de mayor escala para desarrollar y avanzar en los estándares de EPP en un informe técnico: “Collaboration to Advance Personal Protective Equipment (PPE) Safety, Quality, and Innovation” (Colaboración para avanzar en la seguridad, calidad e innovación de los equipos de protección personal [EPP]).

El informe resume la situación del desarrollo de estándares de EPP y propone una “plataforma de colaboración global” multifacética. La plataforma tiene por objetivo unificar las iniciativas de estandarización de EPP al hacer uso de las capacidades colectivas de la industria de EPP y reunir a las SDO para colaborar en un entorno que actuaría como un espacio de trabajo compartido.

El artículo incluye algunos de los mayores desafíos identificados por los expertos de la industria después de un taller virtual sobre EPP llevado a cabo en septiembre de 2020, “Fast-Tracking Standards Development to Address PPE Shortages due to the COVID-19 Pandemic” (Aceleración del desarrollo de estándares para abordar la escasez de EPP debido a la pandemia de COVID-19). El taller, patrocinado en conjunto por el comité sobre materiales y dispositivos médicos y quirúrgicos (F04) y el comité F23, ofreció un foro para que ingenieros, científicos y profesionales médicos de todo el mundo intercambiaran ideas. La lista de desafíos identificados está encabezada por la falta de estandarización en el sector. “Si bien existen estándares y requisitos sólidos para muchos tipos de EPP”, señala el documento, “hay importantes brechas relacionadas con algunos equipos de alta demanda tales como las cubiertas faciales de tela y los escudos faciales transparentes”.

Según Jeff Grove, vicepresidente de Política, Cooperación y Comunicación Globales de ASTM International, el objetivo de la plataforma es abordar esta necesidad e impulsar el trabajo en los estándares. “Nuestra meta es reunir a las partes interesadas y crear asociaciones formales y memorandos de entendimiento que impulsen la I+D y la fabricación de EPP”, indica. “Queremos promover la innovación en EPP al acelerar el uso y la adopción de tecnologías avanzadas y materiales nuevos para mejorar el proceso de fabricación”.

Además, el artículo técnico resume las áreas con brechas de estándares más importantes que se han identificado durante el taller:

  • Ropa de protección y escudos faciales
  • Respiradores y mascarillas faciales
  • Reprocesamiento y reutilización de EPP
  • Evaluación de conformidad
  • Modelado y fabricación aditiva

Estas son áreas en las que ASTM y otras SDO pueden indagar para respaldar la calidad y disponibilidad de EPP.

La plataforma de colaboración global es ambiciosa, pero la recompensa sería una estandarización que haga que el mundo sea más seguro. Grove señala: “Promovemos la integridad de los productos de EPP y una mayor concientización pública mediante el desarrollo de una estrategia de comunicaciones y ayuda hacia la red global de fabricantes, proveedores, laboratorios de pruebas, personal académico, organizaciones de estándares y organismos de aprobación”.

Iniciativas adicionales

Además del nuevo estándar sobre cubiertas faciales que actúan como barrera y la presión de la organización de ASTM para movilizar el mundo de los estándares sobre EPP con una nueva plataforma de colaboración, hay otras iniciativas en curso, en particular, en el subcomité sobre productos biológicos (F23.40). El subcomité está evaluando una revisión de la especificación para el desempeño de los materiales utilizados en mascarillas faciales de uso médico (F2100), y podría haber otros en camino. “De muchas maneras, estas iniciativas complementan el desarrollo de la especificación sobre cubiertas faciales que actúan como barrera”, afirma Stull.

Con el aumento constante del uso de mascarillas faciales de uso médico en la vida cotidiana, el subcomité F23.40 vio la necesidad de actualizar algunos aspectos de la especificación F2100. “Este elemento de trabajo [WK73330] busca abordar mejor el desempeño del producto total en relación con aspectos de las mascarillas faciales de uso médico tales como la resistencia de sujeción del lazo y el gancho para la oreja, debido a la gran afluencia de nuevos fabricantes a este sector de productos”, declara Stull. En el futuro, se analizarán mejoras adicionales al estándar para “alinear los métodos de prueba, aclarar los requisitos de muestreo y, tal vez, establecer una evaluación de conformidad”.

Está claro que los comités técnicos de ASTM se han movilizado en apoyo del desarrollo de estándares sobre EPP, al igual que ASTM International en el nivel de la organización. Está igual de claro que, a medida que el EPP continúa convirtiéndose en una parte más esencial de la vida cotidiana, se necesitarán estándares nuevos y revisados, así como iniciativas organizativas más amplias para reunir a las partes interesadas, como la plataforma de colaboración global de ASTM.

Si tomamos el entusiasmo de los miembros y las partes interesadas como indicio, la determinación para satisfacer estas necesidades sin dudas está allí. “Este tema en particular ha atraído un increíble nivel de atención”, dice Stull. “La participación general de nuestro comité ha aumentado de manera rotunda en los últimos meses”.

SECTORES INDUSTRIALES
Issue Month
Marzo/Abril
Issue Year
2021
COMITÉ:
Committees
F04
F23